“El juicio a Menéndez permitirá el aceleramiento de otras causas”
A pocas horas del inicio del juicio contra Luciano Benjamín Menéndez y otros siete represores por delitos de lesa humanidad cometidos en Córdoba durante la última dictadura militar, la abogada en derechos humanos del Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), María Elba Martínez, manifestó su optimismo de que este proceso será el punto de partida para muchos otros que podrían sucederse en los próximos tiempos en la provincia. En ese sentido, la letrada reclamó a la Justicia que impulse en el futuro la elevación a juicio de las restantes causas abiertas “por campos”, con el objetivo de disminuir los desgastes, agilizar los procesos y dejar en evidencia con mayor claridad la compleja estructura del terrorismo de Estado.
En diálogo con PUNTAL, la abogada que representa a un centenar de familias en causas por desapariciones, destacó la política de protección de testigos que se ha trazado y aseguró que con este primer juicio local por crímenes en la dictadura se habrán sentado las bases organizativas para las próximas causas lo que, de seguro, agilizará los plazos.
¿Qué sensaciones se cruzan por su cabeza a tan pocas horas del inicio de este juicio histórico?
Es como volver en cierta forma hacia atrás. Hace 21 años estuvimos a 15 días del juicio, que llevaba 650 causas; y justo en ese momento, estando tan cerca, se declaró el indulto. En esa oportunidad como ya teníamos los efectos de la Ley de Obediencia Debida, iba a juicio sólo Menéndez, porque en el camino habían quedado los otros. Recuerdo que cuando nos enteramos del indulto una de mis colaboradoras se quedó sin voz. Ahora volvemos a estar en esa instancia pero ya sin indultos, sin leyes de impunidad. Volvemos a sentir la misma sensación pero con una confianza de que ya no se va a interrumpir el proceso y que se va a ir cerrando una historia que a nosotros nos ha llevado muchos años.
Se nota que hay un optimismo importante…
Ayer (por el viernes) fue un día sumamente importante también porque por primera vez siete abogados de derechos humanos hechos solicitado la acumulación de causas por campos y por circuitos. Luego de este caso que se juzgará desde el martes esperemos que ya podamos subir las causas por campos y mostrando toda la estructura del terrorismo de Estado, lo que para nosotros es clave.
¿Cuántos son los casos abiertos en Córdoba?
Hay más o menos 120 casos con querella, pero hay muchos otros que no la tienen.
¿Qué permitiría la unificación por campos?
Así se trabajó en el juicio a la Junta; así se trabajó en la década del ´80 cuando llegábamos con 650 casos. Lamentablemente en Córdoba hubo un criterio equivocado de trabajar por grupo o por imputado, entonces hay un desgaste jurisdiccional, de testimonios. Si nosotros queremos demostrar la responsabilidad de personas que actuaron dentro de la estructura del terrorismo de Estado, lo primero que tenemos que mostrar es la estructura estatal, y dividiendo por partes esto es difícil de lograr. Incluso Menéndez, en una declaración de principios de los ´80, él mismo expresó algunos de los circuitos que se daban, como La Perla y la Unidad Penitenciaria; pero además está el de Malagueño, el de la Fábrica Militar de Aviones y demás. La unificación permitiría ver cómo iban moviendo las víctimas, cómo se iban eliminando y cuál era el criterio de inteligencia.
¿Cree que esta primera experiencia pueda acelerar la realización de otros juicios en el corto plazo?
A mí me parece que es sumamente importante no sólo acelerar sino comenzar de una vez por todas. Es un comienzo que nos va a ir presentando las cuestiones y preparando para las causas que vienen. Es muy importante comenzar porque una vez instalados desaparece ese estado de ansiedad. Ya va a estar el Tribunal Oral, las estructuras de seguridad para protección de testigos, y toda la organización trazada; esto va a ser una presentación en sociedad. Y cuando quede claro que tienen que venir los otros, este juicio habrá marcado un antecedente que generará naturalmente el aceleramiento de los otros casos.
¿Se han tomado suficientes recaudos de seguridad?
Si, lo único que nosotros decimos es que tiene que hablarse de protección ya que a la seguridad absoluta no la puede dar nadie. Hay que hablar de protección y hacer entender a la gente que hay una responsabilidad y compromiso en el acto de testimoniar. De todos modos, la protección de los testigos ha sido sumamente completa porque incluso la gente tiene psicólogos puestos por el Gobierno para la contención, y van a tener protección de seguridad desde donde vienen hasta el lugar del juicio. Se está haciendo todo lo que se puede hacer. Las falencias que puedan llegar a surgir, que esperemos sean mínimas, se irán aceitando en esta primera etapa en vistas a las próximas; pero insisto en destacar que ha habido una decisión política real de trabajar fuertemente en ese sentido y una colaboración importante de todos los sectores.
¿Hay alguna preocupación mayor, o el ambiente está distendido?
El solo hecho de que este juicio comience, genera serenidad y confianza de que podemos llegar a la Justicia y cerrar un capitulo de la historia de muchos años, y que ha desgastado a tantos. Hay que mantener durante 30 años esto; no es nada fácil. Nos tranquiliza demostrar no sólo lo que ha ocurrido sino también que con el respeto a las leyes se puede llegar a la Justicia.
¿Cree que alguna vez se podrá conocer todo el circuito del terrorismo de Estado?
Hay causas y circunstancias que hemos tratado de sacar a la luz: relaciones con la estructura política, con el clero. Los que salen a la luz como responsables son integrantes de la estructura militar pero no de la estructura total del Estado terrorista. Lamentablemente los juicios no han transferido hasta ahora -aunque espero que con el tiempo lo hagan- el espectro real del objetivo del terrorismo de Estado, para que la gente entienda que no estamos ante un tema del ayer sino ante un proceso que tiene sus efectos hoy.
Pablo Hotton – Diario PUNTAL